sábado, 5 de marzo de 2016

¿Por qué es mala la amputación con fines estéticos en los perros?

El hecho de que muchos criadores de perros sigan insistiendo en cortar las colas a sus perros cachorros de pedigrí, a pesar de la hostilidad cada vez mayor de un amplio y creciente sector de críticos, requiere alguna explicación. ¿Quién comenzó tan extraña práctica y por qué esta forma particular de mutilación se cree necesaria o agradable? Ante todo, ¿qué es exactamente cortar la cola? Se trata de la eliminación quirúrgica de toda o parte de la cola del perro, por lo general realizada con un par de tijeras aguzadas cuando el cachorro tiene sólo cuatro días. La piel de la cola es sujetada con fuerza por encima del punto en que la cola va a ser cortada, y se pega hacia el cuerpo del cachorro para que, una vez realizada la amputación, exista un leve excedente de piel que caiga hacia atrás, cubriendo el extremo del muñón.
Esto reduce la hemorragia y acelera la cicatrización. La perra es apartada de las proximidades de la operación para que no oiga los gritos de sus cachorros. Una vez les han cortado las colas, los pequeños regresan con la madre y, en la mayoría de los casos, les lame los muñones y luego los deja para que sigan mamando. En algunas raras ocasiones, los cachorros mueren del shock o por una hemorragia excesiva; pero la mayoría sobrevive y muy pronto siguen chupando de las tetas.
Se ha estimado que, en Gran Bretaña, en los últimos tiempos, se les corta la cola cada año a cincuenta mil cachorros; a pesar de la oposición de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas, que ha hecho una activa campaña para que se declare ilegal esta operación; del consejo del Real Colegio de veterinarios cirujanos, que describe el hecho de cortar la cola como «una mutilación injustificada»; del Consejo de Europa, que insiste en la actualidad en la prohibición de las operaciones «no curativas » en los perros, y del gobierno británico, que respalda la declaración del Consejo de Europa.
En este asunto se hallan implicadas más de cuarenta razas, desde el grande y antiguo pastor inglés hasta el diminuto terrier Yorkshire.

¿Para que le cortan la cola a los perros?

La razón dada por los criadores de perros para continuar su «bárbara costumbre», como se definió ya en 1802, es que los cánones de los concursos de los perros en cuestión exigen las colas cortadas y que sin este rasgo especial sus cachorros jamás tendrían la menor oportunidad de convertirse en unos valiosos campeones. Bajo la renovada presión del comportamiento animal para cambiar esta situación, un club oficial de jaurías ha declarado hace poco en público que el corte de la cola debería declararse voluntario y que no había que penalizar a los canes en ninguna exposición por tener la cola completa, sin tomar en consideración los cánones de los concursos.
Por lo tanto, las razones usuales de la moda, la belleza y la configuración de la raza, ya no van a encontrar respaldo oficial ni siquiera de las autoridades rectoras de los concursos de perros, dejando arrinconados a los impenitentes grupos de presión que pugnan por seguir seccionando las colas de los perros.
En su desesperación, han buscado otros argumentos en favor de que se les corte el rabo a los canes. Durante un debate público, dos criadores de perros expusieron su opinión de que la costumbre de cortar la cola prevenía del deseo de evitar que sus perros se hiciesen daño en ella durante el transcurso de las peleas que pudieran tener a lo largo de sus vidas. Esto es como argumentar que a los hombres habría que cortarles los pies de jóvenes en previsión de que alguna vez pudieran romperse el dedo gordo.

¿A partir de que edad se le puede cortar la cola a un perro?

Otro argumento que se esgrime con la mayor seriedad es que los perros de labor pueden cortarse la cola al pasar bajo la maleza. Un cirujano veterinario describió esta excusa como un «fatuo disparate»; pero, a pesar de su ilustre comentario, dicho alegato tiene ya una larga historia. En el pasado, cuando era más probable que los perros tuviesen que ganarse su sustento, se sostenía de manera general que los canes salían beneficiados al tener por cola un muñón. Solía afirmarse que los terriers, el mayor grupo de perros con la cola cortada, se ahorraban el horror de que las ratas le mordieran sus apéndices cuando entraban en acción como controladores de la peste. Esto no era más que una fantasía; pero nadie la puso en tela de juicio durante muchos años.
Dado que, en un tiempo, los canes de labor se encontraban exentos del impuesto que gravaba a los perros compañeros, a algunos infortunados animales les cortaban la cola, simplemente, como un medio para ahorrarse los impuestos. En los tiempos en que esto se hallaba muy extendido, la mayoría de los pueblos tenían su «cortador de colas», que, por unos pequeños honorarios, mordía el rabito del cachorrillo y se lo cortaba con los dientes.
Resulta difícil comprender cómo alguien ha podido concebir alguna vez la excéntrica idea de amputarles la cola a los perros. ¿Cómo se originó? La mayoría de los escritos acerca de este tema informan de que su auténtico origen se «pierde en la noche de los tiempos».
Afortunadamente, por una vez, éste no fue el caso. Los estudiosos que investigaron en busca del libro más antiguo del mundo acerca de los perros, descubrieron que fue escrito por un agrónomo romano llamado Columela, que vivió a mediados del siglo I d. de C. Daba instrucciones respecto a que, a los cachorros de cuarenta días, se les debía cortar la cola a mordiscos, y descubrirles los tendones para protegerlos de la rabia.
Esta extraordinaria precaución se basaba en el error de creer que la rabia la originaban gusanos que se encontraban en el interior del cuerpo del perro. Si se mordía y cortaba la cola del chucho, sobresaldrían los tendones, con el aspecto de un racimo de relucientes gusanos blancos. Fueron estos tendones de siniestro aspecto la causa de la pérdida de millones de rabos de cachorrillos de perro en los siglos siguientes.
A medida que pasó el tiempo, se expusieron nuevas razones para dejarlos en su forma original; pero, en aquel estadio, el acto de eliminar la cola ya se había extendido como una práctica habitual de la cría de perros. Al igual que muchas tradiciones, fue lo bastante fuerte como para sobrevivir a su propósito original.
Las desventajas de cortar la cola son bastante obvias. Deteriora gravemente el importante sistema canino de señalización con ella, tan vital en los encuentros sociales de los perros.









LECHE (composición)

LECHE

La leche es el producto normal de secreción de la glándula mamaria. La leche es un producto nutritivo complejo que posee más de 100 substancias que se encuentran ya sea en solución, suspensión o emulsión en agua. 

Agua


El valor nutricional de la leche como un todo es mayor que el valor individual de los nutrientes que la componen debido a su balance nutricional único. La cantidad de agua en la leche refleja ese balance. En todos los animales, el agua es el nutriente requerido en mayor cantidad y la leche suministra una gran cantidad de agua, conteniendo aproximadamente 90% de la misma.

La cantidad de agua en la leche es regulada por la lactosa que se sintetiza en las células secretoras de la glándula mamaria. El agua que va en la leche es transportada a la glándula mamaria por la corriente circulatoria.

La producción de leche es afectada rápidamente por una disminución de agua y cae el mismo día que su suministro es limitado o no se encuentra disponible. Esta es una de las razones por las que la vaca debe de tener libre acceso a una fuente de agua abundante todo el tiempo.

Hidratos de carbono


El principal hidrato de carbono en la leche es la lactosa. A pesar de que es un azúcar, la lactosa no se percibe por el sabor dulce. La concentración de lactosa en la leche es relativamente constante y promedia alrededor de 5% (4.8%-5.2%).

A diferencia de la concentración de grasa en la leche, la concentración de lactosa es similar en todas las razas lecheras y no puede alterarse fácilmente con prácticas de alimentación. Las moléculas de las que la lactosa se encuentra constituida se encuentran en una concentración mucho menor en la leche: glucosa (14 mg/100 g) y galactosa (12 mg/ 100 g).

En una proporción significativa de la población humana, la deficiencia de la enzima lactasa en el tracto digestivo resulta en la incapacidad para digerir la lactosa. La mayoría de los individuos con baja actividad de lactasa desarrollan síntomas de intolerancia a grandes dosis de lactosa, pero la mayoría puede consumir cantidades moderadas de leche sin padecer malestares.

Proteínas
La mayor parte del nitrógeno de la leche se encuentra en la forma de proteína. Los bloques que construyen a todas las proteínas son los aminoácidos. Existen 20 aminoácidos que se encuentran comúnmente en las proteínas. El orden de los aminoácidos en una proteína, se determina por el código genético, y le otorga a la proteína una conformación única. Posteriormente, la conformación espacial de la proteína le otorga su función específica.

La concentración de proteína en la leche varía de 3.0 a 4.0% (30-40 gramos por litro). El porcentaje varía con la raza de la vaca y en relación con la cantidad de grasa en la leche. Existe una estrecha relación entre la cantidad de grasa y la cantidad de proteína en la leche-cuanto mayor es la cantidad de grasa, mayor es la cantidad de proteína.

Grasa
Normalmente, la grasa (o lípido) constituye desde el 3,5 hasta el 6,0% de la leche, variando entre razas de vacas y con las prácticas de alimentación. Una ración demasiado rica en concentrados que no estimulan la rumia en la vaca, puede resultar en una caída en el porcentaje de grasa (2,0 a 2,5%).
La grasa se encuentra presente en pequeños glóbulos suspendidos en agua. Cada glóbulo se encuentra rodeado de una capa de fosfolípidos, que evitan que los glóbulos se aglutinen entre sí repeliendo otros glóbulos de grasa y atrayendo agua. Siempre que esta estructura se encuentre intacta, la leche permanece como una emulsión.

La mayoría de los glóbulos de grasa se encuentran en la forma de triglicéridos formados por la unión de glicerol con ácidos grasos. Las proporciones de ácidos grasos de diferente largo determina el punto de fusión de la grasa y por lo tanto la consistencia a la mantequilla que deriva de ella. La grasa de la leche contiene principalmente ácidos grasos de cadena corta (cadenas de menos de ocho átomos de carbono) producidas de unidades de ácido acético derivadas de la fermentación ruminal.
Esta es una característica única de la grasa de la leche comparada con otras clases de grasas animales y vegetales. Los ácidos grasos de cadena larga en la leche son principalmente los insaturados (deficientes en hidrógeno), siendo los predominantes el oleico (cadena de 18 carbonos), y los polinsaturados linoleico y linolénico.

Minerales y vitaminas

La leche es una fuente excelente para la mayoría de los minerales requeridos para el crecimiento del lactante. La digestibilidad del calcio y fósforo es generalmente alta, en parte debido a que se encuentran en asociación con la caseína de la leche.

Como resultado, la leche es la mejor fuente de calcio para el crecimiento del esqueleto del lactante y el mantenimiento de la integridad de los huesos en el adulto. Otro mineral de interés en la leche es el hierro. Las bajas concentraciones de hierro en la leche no alcanzan a satisfacer las necesidades del lactante, pero este bajo nivel pasa a tener un aspecto positivo debido a que limita el crecimiento bacteriano en la leche, ya que el hierro es esencial para el crecimiento de muchas bacterias.



ECTOPIA CORDIS

Ectopia cordis

La Ectopia cordis es un raro defecto del desarrollo en el cual el corazón se establece parcial o totalmente fuera del tórax. Es el resultado de una defectuosa fusión de la pared torácica anterior. Dependiendo de la localización del corazón, la ectopia cordis puede ser torácica, toracoabdominal, abdominal, y cervical.


La ectopia cordis es una malformación congénita poco frecuente que consiste en una separación, completa o incompleta, del esternón, asociada a una ubicación anormal del corazón, por fuera de la caja torácica.
Esta malformación deriva de una alteración del desarrollo embriológico del esternón. En el embrión de 6 semanas se observan dos bandas mesenquimáticas esternales ubicadas en la zona ventrolateral del cuerpo, que tienen conexión entre sí con las costillas. Es las semanas siguientes se produce la unión de las bandas con las costillas, que se fusionan posteriormente entre sí en sentido cefalocaudal.
En el embrión de 9 semanas se han completado todas las fusiones. Una falla en la unión de las bandas cartilaginosas se evidencia en el recién nacido como una hendidura esternal. La separación adquiere habitualmente la forma de U y puede comprometer solo el manubrio esternal o extenderse hasta el apéndice xifoides. En los casos más extensos, el corazón y grandes vasos se encuentran recubiertos solamente por la piel y el tejido subcutáneo. Clínicamente, en la piel que cubre la hendidura se observa un colapso paradójico con la inspiración y una protrusión con la maniobra de Valsalva.
En los casos más graves de ectopia cordis, el miocardio se halla por completo expuesto al exterior.



NECROPSIA


ENDOCARDITIS INFECCIOSA

ENDOCARDITIS INFECCIOSA
La endocarditis infecciosa es una enfermedad sistémica asociada a una alta morbilidad y mortalidad. Afecta fundamentalmente a perros de edad media y mayores, sobre todo de razas grandes. La endocarditis bacteriana presenta un gran desafío con respecto a su diagnóstico y tratamiento eficaz. 

La auscultación puede aportar indicios en relación a la implicación valvular, particularmente cuando está presente un soplo sistólico en la base izquierda que se corresponde con la regurgitación aórtica.

Las vegetaciones e insuficiencia de la válvula aórtica también pueden alterar las características del pulso femoral. La ecocardiografía puede facilitar el diagnóstico, particularmente en las lesiones de la válvula aórtica, pero es menos específica a la hora de distinguir entre pequeñas vegetaciones de la válvula mitral y lesiones tempranas de degeneración mitral crónica.

Las lesiones vegetativas se desarrollan principalmente a lo largo de los bordes de las válvulas aórtica y mitral y frecuentemente desprenden émbolos hacia bazo, riñón, cerebro y corazón. Las consecuencias clínicas más comunes incluyen el fallo cardiaco congestivo, sepsis, arritmias e infartos orgánicos sistémicos. La terapia para tratar las endocarditis infecciosas requiere la administración a largo plazo (6 a 8 semanas o más) de altas dosis de antibióticos bactericidas, y el manejo de las complicaciones concurrentes.



LIBROS

Farmacología veterinaria Plumb
https://mega.nz/#!A4BTyQzQ!LBSHGcau5LIHussID6TE_qGyJVj9VoDeDS0HnwBc-hc

Medicina interna veterinaria
Volumen 1
https://mega.nz/#!o0A0kbiL!aLZxyIMWMZhUIXqViCJwTe8PARxazf041tZ_9FGG63c
Volumen 2
https://mega.nz/#!JxJETbhb!k_Ru5Ia8C6ybaKZzvtO2uDMsdirKyQj1n87nYJ58I6Y

Cirugía en animales pequeños, Theresa Welch Fossum
https://www.dropbox.com/s/496zja5vv8i7u6h/Cirugia-de-pequenos-animales-3era-Edicion.pdf?dl=0

Manual Merck de medicina veterinaria
Volumen 1
https://mega.nz/#!AkwAiZwS!naMUguo9ej05eCRSOBF7wvaKlxLKOEOgNmimwydqWpw
Volumen 2
https://mega.nz/#!EsBwCbRQ!xDom_Yy8oEFtnLVxXBgSHck1B7oNq829AYunQ9nzcjg


martes, 5 de enero de 2016